Fantasías animadas de ayer y hoy

Sunday, April 09, 2006

Máquinas de tortura caseras
En este mundo que devora todo candor que queda en uno, cada vez se hace más evidente que ser un poco ingenuo es una decisión tan personal como elegir una religión e inútil como factor de cambio en otros. La inocencia es tan infravalorada, que se pierde en el vapor de todos quienes han querido ver de otra forma el mundo. Así de étereo es, que no tiene la relevancia de un eco, ni la reminiscencia de un perfume, semejante es a un fantasma de tiempos lejanos. Por ende, tal elección -si es que alguien es tan cojonudo para exponerse de tal manera- es quitarse toda armadura y dejersa robar por el mundo a conciencia. Tildar de locura tal concepto es demasiado fácil, aunque es como tenderse desnudo en el hielo o dormir sobre clavos y decir con orgullo: "¡¡es mi cama, yo la elegí!!", yo decido no revisar el vuelto y no soy idiota ni masoquista, no siempre es grato, pero es puro.
Salgo al centro del campo de Marte con un cigarro y un café, no tengo un casco pero un cráneo muy duro, tal vez sonría con mis entrañas al sol, nice dream.

Tuesday, April 04, 2006

Actualizarse o morir

Así es, a cambiar de caparazón o el Tagadá que rige la ciudad te escupirá sin piedad. Las alpargatas a lo Bruce Lee ya no están de moda y no basta con reírse del reggaeton hay que bailarlo. El viejo Abraham Simpson lo sabe, lo añejo queda en el armario con las chaquetas Miami Vice con hombreras y las camisas con estampados, entre las ilusiones que no se concretan y los sueños que solo viven en las charlas insulsas con inspiración escudera, cristalina, del báltico o de frentón dorada. ¿Quieres poner un carrito de completos en Brasil con Alameda?¿tirar una moneda desde la cima de la torre Entel?¿decirle que tan rica es a tu compañera de banco?...pues, a darle átomos. Muestra tus calzoncillos, perfórate algo de fácil infección y súbete a la micro mágica, o sea, deja que los rayos ultravioleta te quemen un poco, vive la puta vida Cachantún, que como sabiamente dicen los filósofos -y también las Azúcar Moreno- sólo se vive una vez. Tratemos de ser el abuelo con buenas anecdótas no el mitómano amargado. ¡¡A rodar la vida, caramba!!!